Las razones para que el amor y sus problemas no haylan sido considerados en la medida de su importancia por la profesión médica serían varias. Según Riehl-Emde, 2003, dos principales : la primera, la dificultad en operativizar el concepto, es decir, describirlo y así ponerse de acuerdo sobre qué investigar. La segunda, la facilidad que el enfoque tradicional dio al examen del entendimiento de las relaciones interpersonales, nos referimos al concepto de los llamados, "patrones de interacción" y su aplicación a los problemas de pareja . Este autor, agrega una tercera razón : el temor a poner al amor en el centro de la relación armoniosa o no de la relación, con el riesgo de descubrir las implicancias de un asunto tan esencial para la pareja.
Definiendo el amor
Entre los pocos investigadores que han propuesto una definición del amor desde el ámbito de la salud, podemos citar a Bergner, 2005, de quien tomamos algunas ideas. Para este psiquiatra las características principales del amor están dadas por la dedicación, el aprecio y la presencia del deseo erótico por el otro, en un marco de intimidad e inclusión. Otras características básicas serían el compromiso, la pretensión de exclusividad y la comprensión de las ideas y modos de ver la vida propia de la persona a la que se ama.
El amor importaría también una ambición, la de ser feliz; un compromiso moral, voto que es olvidado con la infidelidad; una lucha interior, por compatibilizar realidad con idealización; y el peso propio que aporta el mismo, el amor, por su condición de "fuerza natural".
Resulta equivocada la idea que se sostiene, siempre según Levine, de que el amor es un sentimiento sencillo, que se puede vivir con máxima claridad. Por eso se ha dicho que la pregunta que se pueda hacer una persona : ¿Estoy enamorado?, no es de respuesta fácil. Más bien, el amor es una emoción compleja en la que el sentimiento sufre una serie de reelaboraciones para recién ir paulatinamente tomando forma. Intervendrían conformando la experiencia amorosa, la personalidad de quien ama, la experiencia que viene de su propia familia, la cultura a la que se pertenece, los valores asumidos y también las experiencias amorosas del pasado.
Desde hace algún tiempo se ha descrito la secuencia que seguiría el proceso amoroso: primero, aparecería un momento llamado pasión y allí no mas la vivencia del deseo erótico que impulsa a la unión física íntima; a la que seguiría una etapa llamada "amor amistoso", en la que el compañerismo es la experiencia más destacada.
Otra manera de distinguir la experiencia amorosa es considerando, primero, una fase en que la pasión es hegemónica; luego, un periodo en que pasión y amistad se dan la mano; para posteriormente asistir al amor "consumado", en que coexisten la pasión, la amistad y el compromiso y ;por último, la estabilización de la relación, con un amor tipo "compañía", en que destacan la amistad y el compromiso de permanecer unidos.
Origen y clases de amor
La teoría del "apego" procura explicar como se desarrollan las relaciones interpersonales de adulto, que serían fuertemente influenciadas a como fueron las experiencias vividas a temprana edad en relación con los padres. Esta teoría se ha usado ampliamente para entender las relaciones amorosas de la vida adulta.
Así, se sostiene que si se vivió un apego considerado "seguro", el amor de la pareja será " apasionado y altruista"; si aquel, el “apego”, tuvo un carácter "elusivo", es decir, distanciado, el tipo de amor será de carácter "lúdico", propio del conquistador; y una experiencia infantil de relación con los padres de tipo apego "ambivalente", dará como resultado un afecto "posesivo".
Kempel y Bunis, 2005, han repasado en detalle el amor de la pareja y la experiencia del "apego" y descrito a partir de allí varias clases de amor: erótico, dependiente, enriquecido, amistoso, racional y altuista. Correspondiéndole a cada uno un determinado tipo de relación y objetivos de la pareja, que aún siendo muy interesantes, no desarrollamos aquí por razones de espacio. Un "apego" inadecuado también se ha dicho estaría vinculado con una conducta sexual indeseable, que podría ser promiscua, de relaciones muy cortas y propia del llamado "sexo casual".