ROBERT SPITZER
A propósito de la propuesta de normalización de la pedofilia, Spitzer se pregunta ¿hay alguna forma de pedofilia que pueda ser mejor conceptualizada como un desorden mental ? y luego, ¿ qué es un desorden mental ?.
Dice Spitzer que la esencia del concepto, ya sea intuitivo o profesional, de un desorden mental o físico, radica en el hecho de que algún mecanismo, proceso o estructura al interior del organismo no funciona apropiadamente. Esto es, la falla de llevar a cabo, apropiadamente, la función para la que ha sido biológicamente “diseñado” (seleccionado naturalmente). En adición, la falla de la función (disfunción) causaría un daño significativo al individuo o a otras personas. Por ejemplo, señala, un desorden depresivo significará la falla de un mecanismo, que puede ser desconocido pero sí inferido razonablemente, para desarrollar su función de regulación del afecto. Idea, nos dice, que estaría implícita en la definición de desorden mental de la DSM-IV.
Dirigiéndose más directamente al tema, dice Spitzer, que no necesitaríamos conocer la teoría de la evolución para reconocer que la función de la atracción sexual está dirigida a facilitar la selección de parejas fértiles y la conducta orientada a la reproducción. Los individuos en los que esta función no se cumple apropiadamente tienen menos probabilidad de reproducirse y transmitir los genes a su progenie, si los comparamos con los individuos en los que la atracción sexual funciona adecuadamente. En consecuencia, la atracción sexual fuerte y duradera hacia niños muy jóvenes ( prepúberes) es prima fascie un problema que requiere explicación.
Pero, para un autor como Green, no hay nada que explicar. El no considera la posibilidad de que ciertas formas de pedofilia ( Spitzer no explica claramente cuales son esas “formas” ) puedan ser causadas por una disfunción de los mecanismos de atracción o, de pronto, de una relacionada con los mecanismos inhibitorios que bloquean la atracción sexual adulto-niño.
Spitzer considera que un patrón de atracción adulto-niño exclusivo o preponderante debe estar está fallado y es prima fascie evidencia de una disfunción, al menos en “algunos casos”. Otra posible explicación para esta conducta atípica podría tener que ver con un auspicio de carácter cultural o por alguna clase de conducta aprendida en circunstancias especiales.
Es posible admitir que dado que conocemos poco acerca de la naturaleza de los mecanismos de atracción sexual, deducir que una conducta es disfuncional podría ser erróneo. No obstante, en algunos casos, como la atracción pedofílica exclusiva y de comienzo muy temprano, la deducción que lleva a pensar en la existencia de alguna falla en el mecanismo de atracción sexual, no puede ser dejada de lado.
Green, entre varios argumentos, alega que en encuestas realizadas se ha encontrado que un número significativo de personas en la población general ha reportado algún interés sexual en niños o que en estudios de laboratorio se ha constatado que responden fisiológicamente con excitación a imágenes de niños. Sin embargo , el problema es que no presenta evidencia de que estas personas tengan realmente un patrón estable e intenso de excitación sexual hacia niños, que es el punto central de la pedofilia. También documenta que los pedófilos cuando son comparados con grupos control, no presentan desórdenes de la personalidad o algún otro tipo de psicopatología. Pero, insiste Spitzer, esto no sería importante para establecer un desorden pedofílico, ya que muchos desórdenes mentales y físicos comprenden disfunciones focales de un mecanismo particular y no presentan otra patología asociada.
Spitzer concluye que, haciendo un balance y admitiendo que nosotros aun no comprendemos bien los mecanismos de la atracción sexual, la explicación de la pedofilia basada en la existencia de una disfunción parece más completa que explicaciones alternativas. Si asumimos, dice, que la atracción pedofílica es nociva ( frustrante si no se lleva a cabo y potencialmente dañina para el niño si ocurre lo contrario) creemos que la conceptualización de que es un desorden mental es la mejor. |