Un principio es fundamental, no se requiere una vida sexual activa para desarrollar nuestro potencial como seres humanos y vivir saludablemente.
Pero más allá de la anécdota, la ciencia sexual afirma que vivir una sexualidad placentera ( incluso sin penetración como en las parejas de ancianos ) es fundamental para el bienestar y la salud, de quienes eligen hacerlo así.
Entonces la pregunta debería ser ¿ qué es una sexualidad placentera ? La respuesta es simple y compleja a la vez, lo mismo que pasa cuando alguien le dice a otro : te quiero, porque experimentar el amor son muchas cosas simultáneamente.
La satisfacción sexual es, finalmente, una experiencia subjetiva, que se alimenta del deseo, el ambiente erótico y las caricias deseadas. Otra pregunta : ¿en que medida contribuyen la frecuencia de las relaciones sexuales y aún el orgasmo, sobre todo en la mujer, a la experiencia global de una vida sexual plena? ya eso es más difícil de responder. Prestemos atención a que la investigación sexológica última esta llena de sorpresas : la necesidad de la lubricación vaginal y aun la falta de orgasmo se cuestiona y se viene cuestionando si es justo catalogarlas como patológicas a priori. También se ha puesto en duda si las molestias o el dolor durante el coito sean necesariamente manifestaciones de algún problema emocional o rechazo a tener intimidad con la pareja.
SEXUALIDAD Y COMPETITIVIDAD
Podría afirmarse sin duda que un sexo agradable mejora el rendimiento laboral. Muchas razones explican esta relación positiva. La principal, sus efectos sobre la salud física y emocional. Gratificada la intimidad por el amor de la pareja, compartido el placer, encendidos todos los sistemas físicos, nerviosos y glandulares, alcanzarían su máximo la capacidad de crear, trabajar en grupo, decidir , y todo aquello que exige el más alto rendimiento en la sociedad moderna.
Durante la excitación sexual y la descarga orgásmica se movilizan muy importantes intermediarios nerviosos del bienestar, la actividad dopaminérgica y el nivel de prolactina en el suero. Por si eso fuera poco, la extrema cercanía física del abrazo sexual favorece el intercambio de múltiples mensajes de amor, tolerancia, interés recíproco, ternura y el placer compartido.
Las causas de la insatisfacción sexual son múltiples y una de las principales consiste en la expectativa fantasiosa de lo que podría proporcionar el sexo meramente físico, sin afecto ni compromiso.
SEXO ¿ “TRABAJO” O PLACER ?
La medida del sexo es el placer y la intimidad ; la del trabajo, la eficiencia y la productividad. Medir el sexo en función de la frecuencia de las relaciones sexuales y del rendimiento por sesión amatoria, es desnaturalizarlo.
Peor si la persona se auto impone metas : tres relaciones sin parar; un mínimo de dos por noche ( una al acostarse y otra al despertarse ); tres orgasmos uno detrás de otro; media hora antes de eyacular, etc. Lo mismo podríamos decir para la ambición de experimentar con posiciones sexuales increíbles, que demandan capacidades atléticas excepcionales ( algunas pueden fracturar el pene ), que son propias de la fantasía de los filmes eróticos.
El mejor sexo depende de tres condiciones : amor de pareja ( en la forma de ágape ), privacidad y espontaneidad. El sexo extramarital como el más erótico ha sido sobredimensionado.
Cuando la pareja se ama, tema poco estudiado, cada uno contempla los deseos y necesidades del otro, y eso sólo incrementa el propio placer. Por otra parte, un lugar sólo para los dos – alejado de niños y extraños – es prerrequisito para entregarse uno al otro. La espontaneidad , nada mas lejos que la programación, da lugar a la creatividad, al juego y la diversión. En síntesis, el amor erótico, un mundo para dos y el apogeo de lo lúdico, son los “frutos” de los que nos habla Paz.
Una idea final. El abrazo erótico de los seres humanos no requiere cursos especializados, maestrías, doctorados o postgrados sexuales, menos la presencia de los llamados sexólogos. Los seres humanos estamos programados genéticamente para el acoplamiento amoroso. Lo mejor es dejar libre la naturaleza y que arda la llama azul del amor.
LA MUJER EJECUTIVA
El sexo es expresión de un impulso instintivo básico para la supervivencia de la especie, pero su expresión en el ser humano está fuertemente condicionada por la educación, ética, moral, creencias religiosas, objetivos personales, aspiraciones, condición social y personalidad. En otras palabras, los aspectos personales y sociales de carácter no sexual son los que definen en última instancia la vida erótica de las personas.
¿ Cuál será la clave para entender la vida sexual de la mujer ejecutiva de nuestro tiempo ? La respuesta no es difícil de absolver. Se encuentra en cómo su educación, objetivos de vida, posición económico-social, facultades de dirección, influencia sobre los demás, etc. han dado un perfil propio a su sexualidad.
La ejecutiva tiene mucho más poder que la mujer tradicional, cuyo ámbito de acción era el entorno familiar y por ende sus elecciones eran restringidas. En la sociedad moderna, la autoridad de la mujer se ha ampliado significativamente y ella define numerosas situaciones : aprobación de proyectos, transacciones, ventas, toma de decisiones y ejecución de programas; y supervisión y aun subordinación de varones altamente calificados.
El nuevo poder de la mujer repercute directamente en su experiencia sexual. Ya no es más la persona receptiva y dependiente de los requerimientos del hombre. No, ella es la que toma la iniciativa, igual cómo lo hace frente a otros hombres en el mundo de los negocios. Pero también su rol ha cambiado en la dinámica del
abrazo más íntimo : puede y tiene chance de decidir, cómo, cuándo y de qué manera, posiciones y caricias, duración y lugar. La mujer ha traído una renovación y enriquecimiento de la vida sexual, y al hombre sólo le queda incorporar su aporte al repertorio erótico de la pareja. Es por eso que su nuevo rol le da nuevas responsabilidades como madre y trabajadora, al mismo tiempo.
También en su nuevo papel la mujer entrará en contacto con una variedad de hombres atrayentes y exitosos, en sus viajes, sesiones de directorio, convenciones, almuerzos de trabajo, atenciones entre congresos, etc. Su abanico de elección se ha ampliado, incluso estando casada, y la competencia para el varón es muy grande.
Pero por suerte la pareja estable tiene ventajas frente a los demás. La primera : la intimidad que ha desarrollado la diada – hombre/mujer- durante varios años, o sea esa comunicación emocional tan intensa, que es fuente de seguridad básica para las personas, pero que ha requerido tiempo para afirmarse.
La segunda : la familia y los hijos, que por mandato de la fé y tambien se piensa evolutivo e incluso por “economía de mercado” priman fuertemente en las decisiones que deberá tomar la mujer respecto a su vida amorosa.
Dos reflexiones más, una para el varón, otra para la mujer, y otra más para los dos. El esposo de una ejecutiva no tiene elección, deberá progresar y crecer al ritmo de ella. Si se estanca pone en peligro a su familia : infelicidad o su otra cara, infidelidad. La mujer deberá saber que ha empezado a estar expuesta a las múltiples enfermedades psicosomáticas tradicionales del varón, en particular, los males cardiovasculares. El remedio : no descuidar el espíritu, actividad física – mejor si en un gimnasio - baile, recreación – los juegos de salón son una buena alternativa – y mucho tiempo con su familia.
Los dos, no deben dudar en recurrir al consejero matrimonial, y también al espiritual, porque los nuevos roles sociales de varón y mujer han creado exigencias y dinámicas también nuevas, para las cuales la ciencia ha desarrollado respuestas.
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