|
El "enfermo imaginario" tiene tratamiento |
|
|
|
Conocido hace cientos de años, el cuadro de creerse gravemente enfermo, siendo su mal menor, y la preocupación constante por la salud, se identificó en la antigüedad como el “enfermo imaginario”.En los tiempos modernos estos casos son diagnosticados como Hipocondría o Ansiedad por la Salud, formando parte del gran capitulo de los Trastornos Somatomorfos de la clasificación americana de desórdenes emocionales..
|
La hipocondría perturba fuertemente la vida de los que sufren el mal, en los ámbitos familiar, laboral, social y en la misma economía del enfermo. Este tiene el hábito de consultar permanentemente diferentes médicos y hacerse exámenes sin ninguna necesidad. El sistema de salud del país también es afectado por los costos de la atención de estos pacientes en los consultorios y el mal uso de todo tipo de exámenes que en realidad no se necesitan.
La hipocondría siempre se consideró de difícil tratamiento pero las cosas han cambiado en lo que va del siglo. Ahora, se dispone de variadas técnicas terapéuticas : psicoterapia y fármacos que son efectivos para combatir el desorden. Sobre todo los procedimientos llamados cognitivo-conductuales ( de los que nos ocuparemos en otro momento ) y los fármacos antidepresivos. La familia del paciente debe saber que a éste le es muy difícil creer que los demás lo puedan entender, siendo justamente esa actitud uno de sus síntomas. De allí que permanentemente se esté quejando de dolores y otras molestias corporales y no encuentra consuelo, peor aún si sus seres queridos lo rechazan. Lo usual es que la persona hipocondríaca busque asegurarse de que no está enferma, con consultas y análisis, que a veces parten del propio médico , cuyos resultados negativos lo tranquilizan momentáneamente.Sin embargo debe saber, que si lo hace así, la enfermedad se agravará y los síntomas empeorarán.
Cualquier psiquiatra que esté al día con su especialidad puede, con las técnicas actuales, aliviar o curar a estos pacientes. |
|