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Aburrimiento Sexual: tambien la tecnologia |
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Sin duda la sexología en algunos países desarrollados está dominada por la tecnología, en desmedro sin duda de los vínculos imperecederos de la pareja marital. Esto se desprende del trabajo de Terry Humphreys y Jennifer Newby, del Departamento de Psicología de la Trent University, Canadá, titulado “Comenzando nuevas conductas sexuales en relaciones heterosexuales”, publicado en el número 16, 2007, de la revista The Canadian Journal of Human Sexuality”.
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El estudio fue realizado en 64 mujeres y 33 varones y buscó conocer el modo en que las parejas incorporaban nuevas formas de conducta sexual en el curso de su relación.
Los resultados del estudio no nos parecen tan interesantes cuanto los conceptos y el enfoque que sobre el tema presentan los autores, que, como decimos en el título, está fuertemente intuido por una visión mecánica y tecnológica del sexo.
Sería más fácil, según los autores, experimentar con novedades sexuales y actuar conforme a nuestros deseos en encuentros y aventuras sexuales que en una relación matrimonial. Olvida que el compartir sexualmente no puede ser valorado por experiencias sensoriales pasajeras.
Sería un reto difícil para los esposos y explicaría por que el aburrimiento y las aventuras están tan presentes en nuestra sociedad. Habría, dicen, una especie de contradicción al exigir estabilidad como una condición en la vida de pareja y luego quejarnos de que la sexualidad es siempre la misma. Al parecer mientras más prolongada sea la relación romántica menos estaríamos dispuestos a correr el riesgo de experimentar con novedades sexuales, lo que a su vez, siempre según el artículo, nos llevaría directo a una vida sexual más tediosa.
Los autores perciben la vida amorosa de la pareja en función nuevas excitaciones, pero sabemos que estas mismas tendrán que ser necesariamente reemplazadas por otras más, y así sin parar, más que en base a una consolidación de la experiencia de pertenecer el uno al otro.
Ahora, la pregunta que hace el trabajo es ¿Cómo es que las personas introducen novedades en una relación estable? Antes habría que explicar la razón para que estas novedades fueran fundamentales. Humphreys y Newby creen que sería una forma de superar el aburrimiento y las diferencias en el nivel del deseo sexual de la pareja.
Veamos como plantean este asunto.Primero se refieren al aburrimiento sexual y luego a las diferencias en el deseo por parte de los miembros de la pareja.
ABURRIMIENTO SEXUAL
Empiezan definiendo el concepto como “la tendencia a experimentar aburrimiento con los aspectos sexuales de su vida”. Es decir no definen nada.
El aburrimiento se originaría con el incremento de la familiaridad entre la pareja y la repetición de las diarias rutinas.La investigación parece haber demostrado que lo anterior lleva a una disminución del deseo sexual.
Las preguntas que podríamos hacer son: ¿por qué razón la disminución del deseo habría de de ser un problema? ¿No hay caso muchas experiencias que se repiten y dejan de ser tan atractivas como lo eran al comienzo? ¿En qué medida eso tendría que afectar la calidad de la vida ?¿ no forma parte, más bien, de la constitución universal de la naturaleza humana?.
Otros autores ven el aburrimiento como originado en las altas expectativas que la sociedad norteamericana le asigna al sexo, que termina siendo una norma y lugar común, sostenido por la cultura y los medios de comunicación.
Los libros de autoayuda o los que divulgan como mejorar la vida sexual de las personas (pero también agregamos las provenientes de la sexología científica) focalizan sus recomendaciones en los métodos dirigidos a variar la actividad sexual.
Gagnon, un muy conocido investigador, ha sostenido que en la medida que la pareja se desarrolla, la idea de lo que es parte de la relación normal puede cambiar y llevar a un esquema, en el cual el rango del intercambio erótico se estrecha y la secuencia de la interacción se hace más predecible.
De este modo la pareja adquiere una visión de aquello que está permitido y es requerido en una u otra circunstancia. Y entonces está menos dispuesta a proponer nuevas formas de relación y si bien esta situación puede ser muy cómoda porque se sabe que va a pasar y la pareja puede estar satisfecha con ese tipo e intensidad de su vida sexual, también puede dar lugar a un estancamiento de la vida erótica.
Desde luego que esta intimidad bien establecida es un buen ambiente para conversar de lo que agrada o disgusta sin el riesgo de afectar el vínculo de fondo, habiéndose comprobado que favorece el decir lo que cada uno siente al respecto.
Los autores creen que el aburrimiento sexual puede afectar severamente a la pareja y ser causa de infidelidad y separación. Y, si eso no ocurre, de todos modos llevaría a una vida sexual insatisfactoria con disminución del deseo sexual y sentimientos de culpabilidad y de haber fallado.
En parejas con una relación prolongada se esperaría inevitablemente algún grado de aburrimiento y por eso sería interesante saber como este problema es enfrentado por las personas.
Según los autores, aunque no dan razones para pensar así, la novedad sexual sería un factor importante para mantener la excitación sexual y la satisfacción de la pareja.
DESEO SEXUAL: diferentes niveles
Otro factor que sostendría la necesidad de hacer cambios en la relación sexual de la pareja, en la idea del artículo, sería la diferencia en los niveles del deseo de ambos.
Para algunos autores el nivel del deseo tiene relación con el sexo de los participantes. El varón no solo se caracteriza por una mayor disposición a las relaciones sexuales sino también por una mayor intensidad y frecuencia del deseo, comparado con la mujer.
Parejas que al comienzo tenían bastante similitud en estos puntos, pueden con el tiempo experimentar diferencias. Incluso en parejas casadas los esposos según avanza su vida de pareja continúa deseando tener más sexo que las esposas.
Las diferencias de género en parejas heterosexuales pueden hacer que no estén satisfechas con el nivel del deseo sexual, la frecuencia y la variedad, lo que sería causa finalmente de conflicto y afectación del deseo.
Como sabemos los problemas del deseo sexual son de los más difíciles de solucionar en la clínica sexológica, además se debe reconocer que poco se ha investigado sobre la manera en que las parejas enfrentan la situación.
En este trabajo se examina cómo lo asumen y enfrentan por medios verbales y/o conductuales y cómo esta estrategia influye en la solución de los fenómenos de “autodescubrimiento”(la manera como alguien permite que el otro lo conozca) y la dimensión psicológica de “erotofobia y erotofilia” (sentimientos negativos o positivos frente al sexo).
En el desarrollo de estas ideas hay también mucho que decir, pero será dejado para un análisis posterior.
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