RESULTADOS
Encuentran que en muchos países en los cuales se han llevado a cabo estudios epidemiológicos y de investigación clínica se encuentra diferencias en la tasa según sexo, características sociodemográficas, rasgos clínicos y comorbilidad psiquiátrica, así como diferencias entre transexuales varón-mujer (VM) y mujer-varón (MV).
Desde luego que mucho, sino todo lo relacionado a la información que brindan, lo conocemos desde hace mucho tiempo.
Comunican que muchos estudios han encontrado que transexuales MV tienen, comparados con VM, ocupaciones más estables, son socialmente mejor adaptados y presentan menos problemas psicopatológicos.
Nos informan que Andalucía, en 1999, fue la primera región autónoma española en crear una unidad para tratar los desórdenes de la identidad de género y que ofrece cobertura completa del tratamiento médico y quirúrgico a cargo del sistema público de salud.
Su estudio se basa en una muestra de 230 pacientes transexuales, 159 varones y 71 mujeres, quienes fueron elegidos guiándose por la “Standards of Care” de la “Harry Benjamin Gender Dysphoria Association”.
La tasa varón-mujer fue de 2.2: 1 similar a la encontrada en la mayoría de países y lo mismo ocurrió respecto al porcentaje de pacientes, 9.1%, quienes acudieron a la unidad de trastornos de género sin reunir los criterios para transexualismo.
Asimismo la orientación sexual estaba dirigida principalmente hacia individuos del mismo sexo biológico del paciente y un bajo porcentaje de transexuales MV informaron sentir atracción sexual por personas de su mismo sexo o de ambos, en comparación con estudios previos llevados a cabo en Europa Occidental y los Estados Unidos.
Respecto a la comorbilidad psiquiátrica los trastornos mentales más frecuentes fueron trastorno de ajuste, fobia social, problemas de alcoholismo y abuso de sustancias.
No obstante lo anterior los autores señalan que la evaluación psicológica de su muestra no evidenció existencia de psicopatología significativa.
Asimismo, que los problemas psiquiátricos no eran elevados a pesar de que dificultades psiquiátricas, trastornos de ajuste y consumo de drogas fueron, según ellos mismos, extremadamente importantes.
CONCLUSIONES
Finalizan señalando que el transexualismo se manifiesta en forma diferente en el desorden VM que en el MV y que la aceptación social pareciera ser menor para el VM y por ende sus repercusiones en el estatus social y la comorbilidad psiquiátrica.
Pese a las diferencias culturales que podrían influir en la presentación y la conducta de estos pacientes es posible encontrar notables similitudes entre los países.
Por último expresan que se confirma la impresión de que el transexualismo no está necesariamente asociado con severos trastornos psiquiátricos.
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