No se conoce bien la relación entre las consecuencias de la hiperactividad y la agresividad física detectada en niñas durante la infancia y sus posibles problemas de conducta cuando jóvenes.
En varones sí se ha encontrado relación entre la hiperactividad y los problemas de conducta en la infancia y el aumento del riesgo de problemas de ajuste cuando jóvenes, pero se conoce poco si lo mismo ocurre en las niñas.
En los Archives of General Psychiatry (*) Fontaine y colaboradores describen el desarrollo conjunto de hiperactividad y agresividad en niñas durante la infancia y su relación con posibles problemas de conducta cuando jóvenes.
Examinaron un total de 881 mujeres de una muestra poblacional, en edades entre 6 y 12 años. A los 21 años buscaron registrar problemas de abuso de sustancias, conducta delictiva, agresividad en relaciones de pareja, embarazo precoz, nivel educativo y búsqueda de asistencia social.
Entre las edades de 6 y 12 años la frecuencia de hiperactividad y agresividad física tuvo tendencia a disminuir en muchas niñas.
En infantes con una historia de hiperactividad y agresividad física elevadas o de solo hiperactividad es probable que se encontrara de jóvenes, a los 21 años, problemas de abuso de tabaco, agresividad psicológica mutua en relaciones de pareja y bajo compromiso emocional cuando eran comparadas con otras mujeres de la misma edad.
Las mujeres con agresividad e hiperactividad al ser comparadas con otras del mismo sexo era más probable que informaran de agresión física y psicológica en relaciones de pareja, embarazo precoz y búsqueda de ayuda social.
Los autores recomiendan que las niñas que muestren grados elevados de hiperactividad en los primeros años de educación, debieran ser objeto de programas preventivos que tomaran en cuenta la detección de agresividad física.
(*) Fontaine, N et al, Chicago: Mar 2008, 65, 3. |