En sentido estricto, debemos decir que no toda reunión que se hace llamar “fiesta” merece tal nombre.
FIESTAS Y DIVERSIONES
La fiesta y la diversión son necesarias en la vida humana. Es bueno descansar y compartir la alegría con nuestros semejantes. Ciertos acontecimientos trascendentales en la vida no se conciben sin celebración, sin fiesta: el bautismo, el matrimonio, los cumpleaños...
Porque son ocasiones especiales, no suelen ser frecuentes. No tendría sentido decir que uno va a fiestas todos los días.
Para muchos jóvenes de hoy, sin embargo, se ha vuelto una rutina ir a “fiestas” todos los fines de semana. Hay quienes empiezan su fin de semana desde el jueves por la noche... Y lo que van a hacer a esos lugares, donde lo que más abunda es el licor, no es, en sentido estricto, celebrar la vida. Todo lo contrario: muchas veces la degradan, o incluso se exponen a perderla.
Hay ciertas empresas y ciertos lugares que deberían ser clausurados, porque en ellos, además de licor en abundancia, se distribuye droga. Son verdaderos antros de vicio y perdición.
Otros no llegan a tanto, pero claramente son lugares que muchos de nosotros, si los conociéramos, desaprobaríamos.
Algunas de estas “fiestas” las organizan los distribuidores de licor, utilizando el gancho de bajar los precios de su producto para que losjóvenes consuman más.
Sabemos que también se distribuyen preservativos, con lo cual aquella supuesta fiesta termina en una orgía.
Tristemente, también comprobamos como las fiestas religiosas van perdiendo su sentido, y se convierten en ocasión de degradación moral. Prácticamente en todos los países de Centroamérica, desde el Jueves Santo se organizan en las playas “fiestas” que duran hasta el domingo.Desde luego, no podemos lograr que se prohíban tales actividades.
le la pena pervertir a nuestra juventud por el medro económico.
LOS PADRES
Lo único que podemos hacer es pedir a los padres que eduquen a sus hijos en la libertad y la responsabilidad, que les enseñen el valor de la templanza y el verdadero sentido de la sexualidad humana. Igualmente, cabe hacer un llamado de atención a los organizadores de estos eventos: que se den cuenta de que no va
Es probable que muchos padres de familia no sepan hasta que punto llega la degeneración en estas fiestas.
Que pregunten a sus amistades; que dialoguen con sus hijos. No vaya a ser que más tarde tengan que lamentar las consecuencias.
* Editorial Asociación Familia HOY
|