Por la extensión del problema vamos a dividirlo en tres partes : I. Conceptos, Recomendaciones Preliminares y Reacciones; II. Emociones, Flirteo, Enamorados e Internet y III. Teorías, Enfermedad y Preguntas y Preocupaciones Comunes. PRIMERA PARTE CONCEPTOS: Según Levine la infidelidad contraría la norma pública fundamental del matrimonio y es, agregaríamos nosotros, una falta ética grave. Aún si no se llegara a descubrir, resulta una clara traición a la pareja y al compromiso personal que se asumió al momento de casarse. La infidelidad afecta a muchos empezando por la salud de la pareja y el desarrollo de los hijos, las relaciones familiares y la percepción de la honestidad que se tiene de sí mismo. Los amigos del matrimonio están en primera línea cuando se enteran de la traición y su reacción es aislar al infiel, conversar entre ellos del por qué habría ocurrido tal cosa y frecuentemente señalar qué es lo que debería hacer el engañado. Pese a lo anterior, en la sociedad americana se señala que al menos 20% de los hombres casados y 10% de las mujeres se han visto envueltos en relaciones sexuales extramaritales. Atender en consulta un caso de infidelidad es un verdadero reto para el médico psiquiatra, que deberá sobre todo mantener la tranquilidad más aun si no tiene mucha experiencia en el manejo de estos casos. Conservar la tranquilidad es fundamental para poder poner atención a la fuerte crisis emocional que vive la pareja que lo consulta. RECOMENDACIONES PRELIMINARES: Lo primero que debemos tener en cuenta es que si nos mostramos excesivamente rigurosos con la persona que ha quebrado su compromiso éste podría cuestionar nuestra objetividad y la comprensión que se supone deberíamos tener de su vida emocional . Tengamos en cuenta que algunos que han engañado a su pareja tienen la impresión de que les asiste la razón aunque no lo puedan decir en público. Además tengamos en mente que no es raro que al comienzo mantengan una actitud defensiva y se muestren cerrados a cualquier observación.
En nuestra experiencia personal debe pasar algún tiempo para que, superada la confusión que los embarga puedan examinar las cosas con mayor equilibrio. Estas personas esperarían además que los riesgos de su conducta podrían haberles traído algunos beneficios y no se sienten necesariamente culpables. Hay que tener presente que en un mundo como el actual en el que se van perdiendo las normas, algunos hombres son infieles en el marco de la industria del sexo comercial y aún no es raro que afirmen que no conocen compañero de trabajo que esté exento de alguna forma de actividad sexual extramarital.
REACCIONES: Hay numerosas formas y grados de infidelidad y las encuestas no ayudan mucho - como no lo hacen con los aspectos cualitativos de la medicina- a comprender la lucha íntima que vive el sujeto entre la fidelidad y el adulterio. El suceso puede incluso afectar la vida emocional del profesional consultado y esto puede dar lugar a una experiencia de pánico en el médico por los que cree posibles riesgos que se supone podrían afectar al paciente o rápidamente derivar el caso a otro médico alegando que no se tiene la experiencia suficiente, o recomendar rápidamente que la persona ofendida debe divorciarse. La verdad que no es recomendable tratar de dar explicaciones simples de los hechos porque raramente son suficientes para la complejidad de lo ocurrido. La comprensión del suceso requiere tomarse su tiempo e incluye la comprensión de los procesos conscientes de la persona infiel. Este frecuentemente se siente culpable por su conducta pero la justifica frente a sí mismo. Puede argüir que vive en medio de una frustración sexual o personal con su pareja y que sus problemas matrimoniales podrían haberse solucionado con otra persona.
Además frecuentemente los hombres, aunque no sea disculpa, pueden experimentar una presión interna a partir del ejemplo de otros.
Curiosamente una visión que nos ayude a un acercamiento equilibrado de este fenómeno, psíquico y social al mismo tiempo, se encuentra escasamente en la literatura médica convencional. Como dice Levine sabiamente, la psiquiatría está ahora más preocupada por los desórdenes mentales y no tanto por los procesos comunes de la vida de la gente. Finalicemos diciendo que se reconoce varios obstáculos para que la ciencia médica no pueda entender bien el fenómeno de la aventura extramarital. Nos referimos a la necesidad de la comprensible reserva por parte de los sujetos involucrados; así como a la falta de seguridad que sienten los mismos acerca de los motivos reales de su conducta y, también, a la falta de seguridad en las medidas que podría tomar para resolver la grave crisis que vive la díada marital.
En la Segunda Parte trataremos los temas de las emociones, el flirt, la mentira entre enamorados y el lugar del Internet en la infidelidad. |