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Respuesta Sexual: ¿Placer o Fases del Ciclo? |
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La llamada “respuesta sexual” tetrafásica “: excitación, meseta, orgasmo y resolución, descrita por Masters y Johnson a mitad de la década del 60, dominó el entendimiento de la reacción humana a los estímulos eróticos por cerca de 40 años.
Empero, desde fines del siglo pasado y más aún en los primeros años del XXI, el debate alrededor de la respuesta sexual femenina se encuentra en un periodo que algunos llaman de “transición”, pero que denominaríamos mejor de gran incerdidumbre y abarca, aún más, al conjunto de la sexología clínica.
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Para empezar, no es nada difícil reconocer que la comprensión de las bases neurobiológicas del erotismo y mucho más del placer sexual, está en su comienzo. La psicóloga feminista contestataria, Leonore Tiefer [1] , puso el dedo en la llaga, cuando recordó la idea de Masters y Johnson , de que por ser el sexo una función natural, su ejercicio de un modo apropiado daría lugar, naturalmente, a la experiencia del placer. Señala asímismo que no hay nada acerca de la disfunción del placer en la clasificación oficial de los trastornos sexuales; tampoco se encuentra en los textos médicos sexológicos alusión a las bases fisiológicas del placer, las diferencias culturales o su desarrollo psicológico. Dice además que aunque muchos sexólogos crean que el placer es fundamental en la experiencia erótica, hay muy poca investigación teórica o empírica sobre el mismo.
Tiefer alude a cuatro razones que explicarían este vacío, de las que trata bajo el título de “complejidades”, a saber : conceptual, fisiológica , política y lo que llama mito del modelo médico de la “naturalidad” del sexo.
[1] Tradición y Acción por un Peru Mayor, Boletín Informativo, Nº 11- Octubre de 2006.
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