¿Quienes somos?

Una vista panorámica de las páginas que tratan de sexualidad en Internet permite apreciar tres tipos principales de desarrollo, aunque los dos primeros mayoritarios. Uno, destinado a la promoción del feminismo y la relatividad sexual, que no hace distingos entre normalidad y patología. Tampoco toma en cuenta las diferencias biológicas, psicológicas y conductuales entre los sexos, tendencia que lo lleva a una información ambigua, contradictoria y extremadamente especulativa.

El otro, de carácter comercial, gira alrededor de la diversión y responde a las ilusiones de un público que pareciera buscar en el sexo una evasión a problemas de la vida diaria. El último, tercero, usualmente ligado a confesiones religiosas, destaca por su acento ético y moral.

Los primeros no responden a las necesidades de formación y educación de la población si pensamos en la importancia de la sexualidad humana. El primero, sesgado por una ideología que desfigura la realidad de los hechos científicos y el segundo al servicio de las fantasías de un sexo puramente mecánico cuando no deshumanizado. El tercero, llena el enorme vacío de una sexualidad que Internet la presenta ajena a la ética, moral y trascendencia.

SEXUALIDAD SANA

En el mes de abril de 2015, la página www.sexualidadsana.com.pe cumplió diez años de figurar en la web. Ha aumentado sostenidamente el número de usuarios, es vista en aproximadamente cien países y recibe consultas nacionales y del extranjero.
Es hora pues de hacer un balance.

Sexualidad, Matrimonio, Familia y Salud Mental sigue siendo un portal dirigido por un matrimonio católico, los médicos-psiquiatras doctores Maíta García Trovato (ver) y René Flores Agreda (ver), que desarrolla estos temas en un marco en el que concurren los valores de la filosofía cristiana de la vida y la teoría y experimentación científicas, en las áreas de psicología, biología, medicina y ciencias sociales.
El matrimonio, la familia y la sexualidad son entendidos como aspectos centrales de la vida individual y social, y condiciones básicas para el desarrollo de la personalidad. Constituyen dimensiones fundamentales del ser humano, para el logro de una vida saludable, en los planos físico, mental y social.

LA CIENCIA SEXUAL

¿Qué podemos decir en pleno siglo XXI de la sexología como una disciplina científica? Casi lo mismo que decíamos hace cinco años. Gran parte de las investigaciones que buscan explicar los fenómenos sexuales no ha sido replicada por investigadores independientes, como es de rigor en ciencia, presentando además gruesos errores metodológicos que la hacen cuestionable. El carácter interdisciplinario y multiprofesional de la sexología, así como el significado de la sexualidad para la especie, el individuo y la sociedad, pero más aún su trascendencia ética y moral, dan a su estudio un carácter singular.
Existe un desarrollo filosófico, teórico y científico en los campos de las ciencias humanas, naturales y de la salud, que permite ciertas precisiones de carácter conceptual de lo que se entiende modernamente por sexualidad humana.

En los últimos años ha irrumpido en el análisis académico una intensa polémica en torno a un conjunto muy variado de conceptos, ideas y términos acerca de los cuales por lo general no existe consenso. Mencionemos como ejemplo: sexo y sexualidad, sexo cerebral, sexo genético, identidad sexual, rol genérico, orientación sexual, etc.
No hay campo de la experiencia humana en el que el impulso procreativo no tenga lugar: salud y bienestar, arte y literatura, filosofía y religión, publicidad y medios de comunicación, etc. Lo que falta es subrayar una visión filosófica y ética, sin la cual no hay manera de entender la conducta humana. A este respecto la doctrina judeo-cristiana de la sexualidad con más de 2000 años de existencia es el aporte más completo e integral que se conoce.

DEBATE MUNDIAL

Desde hace unos quince años en todo proyecto de convención, declaración, ordenamiento, normatividad, creación de organismos, etc. que trate de los derechos humanos o la conducta sexual, es posible comprobar como se trata de imponer el pensamiento proveniente del relativismo ético, el feminismo radical y el liberacionismo sexual.

Estas pretensiones se asientan en una doctrina fundamentalista y sin sustento empírico y son usualmente presentadas, bajo el paraguas de los derechos humanos, la no discriminación, la libertad y la defensa de las minorías.
De este modo no obstante ser estos últimos valores fundamentales en la sociedad contemporánea y con los que todos estamos de acuerdo, el debate se torna apasionado y se corre el riesgo de incurrir, en casos concretos, en peligrosas generalizaciones cuando de la aplicación de los derechos humanos se trata. La cosa se complica cuando el sexo es usado con propósitos comerciales, de figuración o resulta vehículo de ansiedades personales e impulsos agresivos, como se ve en algunas personas que aducen ser educadores u orientadores.

SEXOLOGÍA MÉDICA

Para ubicarnos objetivamente digamos, sin embargo, que la sexología moderna tiene ahora un perfil muy diferente del que tuvo en la primera mitad de la pasada centuria. Del interés por estudiar la reproducción humana en los pueblos primitivos y la gran patología sexual (desviaciones sexuales) durante el siglo 19, se ha pasado a la difusión del conocimiento, indagación de la fisiología de la respuesta erótica y a la caracterización de la sexualidad sana.

Es decir, de asuntos que motivaban la curiosidad de un público ávido de exotismos y emociones fuertes, hemos evolucionado hacia el gran tema de la educación sexual que compromete a millones de seres humanos.
De otro lado, los desórdenes sexuales que antaño eran sólo explicados sobre la base de complejos y represiones, son ahora también entendidos en términos fisiológicos, bioquímicos y endocrinos.
Conocemos, podríamos decir mejor, el proceso de desarrollo psicosexual y la dinámica de la pareja; sus formas de expresión; las causas y tipos de sus desviaciones; la fisiología de la reproducción y la conducta sexual en la tercera edad, por poner unos ejemplos.

EN RESUMEN

El usuario del portal www.sexualidadsana.com.pe seguirá teniendo acceso a una visión integral de la sexualidad en una perspectiva ética, cultural y científica.
Alejada de las propuestas que confunden lo normal con lo perturbado, lo sano con lo desordenado, y que inundan los medios masivos de comunicación de nuestro país y el mundo.
Sexualidadsana continuará sustentando su contenido en el conocimiento empírico proveniente de las ciencias biológicas, principalmente la medicina sexual, y de las ciencias humanas, ofreciendo un material informativo científico muy poco accesible en Internet al público no especializado.