¿POR QUÉ SOMOS HOMBRES O MUJERES? Orientación Sexual

Se trata de hombres o mujeres en el sentido del sexo al que pertenecemos. La primera párate de este artículo se publicó en el Facebook bajo el título de “Seres humanos ¿Cómo es que somos?”. La identidad sexual se define como la sensación interna de pertenecer a un sexo determinado, hombre o mujer. En términos simples, si nacemos varones sentiremos, psicológicamente, que somos hombres y actuaremos como tales. A la inversa, si al nacer quien atiende el parto observa nuestros genitales y nos identifica como mujer, el resto de nuestra vida nos sentiremos mujeres y actuaremos en consecuencia.

LOS CROMOSOMAS

Estamos resumiendo el trabajo “¿La identidad sexual es una opción? Un estudio sobre la base genética de la transexualidad”, de Rosa Ma Fernández García y Eduardo Pásara Méndez, del Departamento de Psicología, Área de Psicobiología, de la Universidad de la Coruña.

Los autores nos informan de algo básico: “En los varones la presencia en el cromosoma Y del gen SRY da lugar a la formación de testículos…”. La verdad es que los tejidos en el embrión que dan origen a los genitales pueden formar testículos u ovarios.  Como la mujer no tiene el gen SRY lo que se formará serán ovarios,

Siguen “Durante el segundo trimestre del embarazo los testículos comienzan a fabricar testosterona, la hormona sexual masculina, pero los ovarios permanecen a la espera hasta el periodo perinatal, alrededor del nacimiento”.

DE HORMONA MASCULINA A FEMENINA

La testosterona dará lugar en los varones a la “formación de los caracteres sexuales masculinos”. Lo mismo resulta “esencial para la masculinización” del cerebro.

Pero durante el desarrollo del embrión la testosterona actuará indirectamente sobre unos receptores cerebrales los ER que son el medio a través del que se ” masculiniza y desfeminizan regiones cerebrales específicas…”. Se activan circuitos masculinos cerebrales y se suprime el desarrollo de circuitos cerebrales femeninos.

Lo sorprendente es que para actuar la testosterona, hormona masculina, deberá convertirse en hormona femenina que es la que, aunque parezca contradictorio, tiene a su carga esta tarea.

CEREBROS DIFERENTES

Algún otro factor genético y las condiciones del exterior pueden tener alguna influencia en este proceso, de masculinización o feminización llamado dimorfismo sexual. El dimorfismo consiste en que las funciones sexuales del hombre y la mujer tienen diferentes estructuras anatómicas cerebrales. Los principales responsables para que esto ocurra son dos hormonas sexuales, la testosterona, masculina, y el estradiol, femenino.  Esto se ha comprobado en experimentos tanto en roedores como en primates.

La feminización del cerebro en la mujer, lo opuesto a la masculinización, ocurre en un periodo determinado del desarrollo del embrión, como resultado de no existir las hormonas necesarias para la masculinización.

Más bien durante el desarrollo embrionario los ovarios permanecen “quietos” y no producen hormonas femeninas.

FORMACIÓN DEL SEXO FEMENINO

Encima para que no se vaya a masculinizar el cerebro femenino se ha
descubierto la presencia de un compuesto, la alfa-fetoproteina, que lo protege no dejando que penetre en el mismo la hormona masculina en forma de hormona femenina, que es lo raro en este proceso. Nos referimos a que es la hormona femenina la que masculiniza el cerebro del feto.

Pero las características físicas femeninas no solo dependen de que no haya un gen SRY sino de que en un momento de su desarrollo como embrión se necesitan, parece mentira, niveles muy bajos de hormona femenina, el estradiol,

Pero si durante el desarrollo de un embrión femenino este se expone a altos niveles de testosterona o lo mismo, aunque parezca contradictorio, de hormonas femeninas, sus genitales y su cerebro se masculinizarán. No importa que ese embrión sea genéticamente una mujer.

SEGUIREMOS


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Rene Flores

El Dr. Rene Flores es Médico Cirujano, especialista en Psiquiatría y ostenta el Grado Académico de Doctor en Medicina. Sus campos de interés abarcan la sexualidad, el matrimonio, la familia y la salud mental.

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