PLACER SEXUAL: muchas sorpresas Educación Sexual

Hemos encontrado un artículo muy interesante y raro por lo académico, en un mundo inundado por la exigencia de lo inmediato. Trata de la definición de la sexualidad,  pero lo realmente importante, del  placer sexual. Se titula justamente “El desarrollo del placer sexual” y sus autores son B. J. Rye y Glenn J. Meaney, del “Departamento de Estudios de Psicología y Sexualidad, Matrimonio y Familia”, de la “St. Jerome´s University”. Lo hemos leído en la revista especializada “Sexuality & Culture”, volumen 11, número 1, del año 2007.

SEXO Y SEXUALIDAD : un dilema permanente
El problema comienza, según leemos, sabiendo que definir el sexo y la sexualidad es desde siempre un asunto complicado. El sexo podría ser concebido sencillamente como un conjunto de actividades dirigidas a estimular las zonas genitales.

Estos estímulos dan lugar a que el cuerpo responda reflejamente, reacción que se acompaña de sensaciones placenteras y un fenómeno de tensión- relajación que se vive como la experiencia del orgasmo. Hasta aquí nada nuevo. Creo que a propósito de lo que hemos leído  vamos a revisar  lo último  publicado de las bases cerebrales del placer sexual, para redondear esta lectura.

PROSTITUCIÓN COMO “TRABAJO”
Lo resumido en el párrafo anterior nos habla de una definición de corte “esencialista”, es decir sin mención de los factores sociales, puramente explicada como experiencia biológica.

Pero la sexualidad, ya no el sexo, puede ser desde luego entendida también en la perspectiva de su significado social, sin por eso desconocer lo central de a estimulación genital. Sería entonces algo, el sexo, que nosotros “hacemos”. Biológico sí, pero con un significado cultural.

En  términos individuales el sexo  se trataría de una experiencia psicológica y representa la manera como nosotros experimentamos y nos expresamos como seres sexuales.  Desde el punto de vita cultural la sexualidad podría ser desarrollada para responder a una serie de necesidades. Tiene un significado en el campo de la procreación, es una forma de vincularnos íntimamente a manera de un ritual e incluso, según se dice, una vía para el control social. Si la prostitución es un trabajo, como dicen, para la mayoría es un juego, una diversión, una alegría.

¿POR QUÉ TENEMOS SEXO?
¿Qué tal pregunta? ¿No es acaso obvio? Sin embargo es una pregunta central.  ¿Por qué las personas desean tener relaciones sexuales?  Seguro que hay muchas razones. Una muy importante debe ser el placer.

Algunos teóricos de la sexualidad afirman que cualquier cosa acerca del sexo es secundaria a su motivación fundamental: el placer. Pero tampoco por esa simplificación se puede ignorar la complejidad de la sexualidad humana. Por eso es que un desarrollo sin restricciones del placer sexual puede conducir a la violencia, la violación o el acoso sexual.

Justamente para prevenir estos daños resulta fundamental   la vertiente social del sexo. Los autores advierten apropiadamente que lo que nos dicen traduce solo una visión norteamericana de la sexualidad.

SEXO ES PLACER Y PUNTO
Una definición amplia del placer sexual resalta los sentimientos positivos producidos por la estimulación de los genitales. El placer sexual en sí mismo proviene de varios momentos, de la excitación, tanto de los estímulos concentrados en los genitales y del orgasmo. Algunos no se hacen problema y sintetizan todo con la frase: sexo es placer. Si, claro, es evidente. Tanto que la gente prefiere las actividades sexuales que siente que son placenteras y no aquellas que cree lo son menos. Hasta aquí, como podemos ver, todo es puro sentido común.

Seguimos leyendo algo si muy interesante. Afirman que aunque no se declare abiertamente, el placer sexual es muy importante socialmente. Tener placer sexual y sentir el orgasmo es tan importante para las personas que las técnicas sexuales se han reunido en publicaciones muy populares. Solo baste mencionar el “Kama Sutra”.

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Rene Flores

El Dr. Rene Flores es Médico Cirujano, especialista en Psiquiatría y ostenta el Grado Académico de Doctor en Medicina. Sus campos de interés abarcan la sexualidad, el matrimonio, la familia y la salud mental.

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